Como la vida misma Por Carlos Santo

Como la vida misma Por Carlos Santo

De vez en cuando la vida me besa en los labios…

El viernes 11 de setiembre, en entrañable homenaje a los pacíficos y tolerantes (los verdaderos constructores en este mundo), tuvo lugar el segundo capítulo de la trilogía “Nuevos enfoques y herramientas para la creatividad social”, un Seminario-Taller organizado por la Fundación SaludArte y apoyado por AVINA.

La mañana era de esas que lo reconcilian a uno con su compromiso con la diversidad (en el caso climática), encarnada en la sabia complementariedad de las estaciones. Pero ¡qué lo tiró, qué lindo es cuando el crudo invierno se acuerda de los humanos y se manda un día así; sobre todo cuando los pronósticos anunciaban -2º C!

Sol, cielo, ciudad y mar jugueteaban en ronda, abrazados al tibio aire de Trouville y a unos pocos privilegiados que disfrutábamos, tratando de sumar a tanta alegría sin desentonar. Pero el laburo llama: ¡vamos pelado! Menos mal que Punta Trouville tiene un salón no sólo bien equipado sino lindísimo, luminoso, cálido, donde se puede trabajar sin perderse toda la maravilla del afuera.
Uruguayos, uruguayos…

El tema objeto del Taller (Las organizaciones sociales y la Prensa. Estrategias de comunicación con los Medios) es de sumo interés entre las organizaciones sociales. Pese a ello, y al prestigio bien ganado de SaludArte y el ponente escogido, el periodista Nelson Fernández, los inscriptos resultaron ser una muy pequeña porción de los cientos de potenciales beneficiarios que fueron conveniente y oportunamente invitados. Tratándose de una actividad que incluía la presentación de un destacado comunicador local e internacional, docente universitario y experto en la materia, que agregaba la dulce característica de ser corta y gratuita, no deja de llamar la atención.

Lo importante es que allí estuvieron los que sí decidieron ir, y su premio fue una estupenda charla interactiva (tan buena que me quedó gusto a poco), la cual intentaré describir. (Haber estado allí
tiene que tener alguna retribución, además de mi homenaje por resistir la tentación de ir a la Rambla en vez de quedarme a tratar de aprender a enfrentar con éxito al monstruo de mil cabezas).

Las citas no son textuales, pero abarcan el contenido de lo expuesto. Las acotaciones en cursiva sin negrita son del cronista.
Invitados a presentarse, los participantes anunciaron motivos bien interesantes y diversos para estar. Cito algunos:
– “…saber cómo acceder a los Medios”
– “…hacer que lo que hacemos tenga, además, repercusión pública”
– “…convertir lo que hacemos en noticia (sin tener que cambiar la realidad).”

Tras un criollísimo y divertido desencuentro general con la puntualidad primero y con tecnología de punta después, optamos por no llevar a cabo la tradicional ruptura lúdica del hielo de SaludArte, y se pasó directamente a la exposición. El comienzo no pudo ser mejor:

NF: “Es mejor saber que opinar”…”Vamos a tratar de conocer cómo funciona la Prensa, para ver cómo nos adecuamos para que sirva a nuestros propósitos”

Va palo. Merecido, en general, ya que es moneda bien corriente un sentimiento de “lo que hacemos es tan importante, tan bueno… ¿cómo es que no se dan cuenta? ¿Por qué nos cuesta tanto conseguir tiempo o espacio en los Medios? Si uno juega sin saber las reglas, a cada rato le cobran penal; y difícilmente consiga ganar.

“Los Medios están cambiando. Son cada vez más profesionales, y están cambiando su plataforma (por ejemplo, La Nación dejó atrás el concepto de “diario” para convertirse en una plataforma multimedia, y requiere de una cabeza absolutamente diferente en sus integrantes. Sobre todo en el Exterior, en la mayoría ya no entran periodistas que no sean egresados universitarios”. El aporte de la tecnología permite una inmediatez impensable hace pocos años, a la vez de hacer perder el “cara a cara”, que cede lugar a la comunicación virtual. Sin embargo, la inmediatez que da la movilidad de las comunicaciones no asegura la calidad.”

Y vos, ¿quién sos, que la radio no te nombra?
Nelson tiene claro que:

“Todo el mundo quiere salir en la tele, aunque no siempre termine diciendo lo que quería decir. Una nota normal son 45 a 50 segundos. ¿Se puede decir algo en ese tiempo? ¿Me sirve? Claro que está aquello de: “Ah, si. Yo sé lo que es “eso”: lo vi en la tele”.

“¿El asunto es salir en los Medios? Si lo es (y eso hay que definirlo), es difícil; y no depende sólo de lo que hagamos”.
Sacate el antifaz, te quiero conocer…
Pregunta: ¿Cómo hacer para convertir en noticia lo que hacemos?

NF: “Hay una permeabilidad cierta… hay que ver cómo llegar. Para eso, es necesario hacerse conocer. Y tener suerte … Los Medios tienen una lógica propia, no siempre “premeditada”. “Es importante saber cómo se informan.” (Sólo de ese modo podemos acercarles lo que hacemos).
A la pregunta de cómo se informaba la concurrencia, la mayoría respondió que por Internet, ya fuera en diarios o portales informativos. La radio matutina apareció tardíamente, pero fue -lejos- la segunda vía, y la TV no apareció. No es sorpresivo, ya que se trataba de un público muy homogéneo en lo cultural. Sin piedad, Nelson sentenció:
“La enorme mayoría de las personas se informa exclusivamente en TV”. Gulp. La despreciada caja boba resulta que es más importante de lo que creíamos.
Otro punto a tener en cuenta es “¿Qué venden los Medios? ¿A quién? Los Medios tienen dos universos objetivos: los anunciantes y el público. Compiten por el tiempo dedicado de éste, a través del cual tienen qué venderle a aquellos”.

Como parece que es necesario, el conferencista confirma “Es imprescindible tener una estrategia de Comunicación” para lo cual es básico definir “qué tengo, qué quiero comunicar, cómo, cuándo, a quién y a través de quién…
Además, es necesario: “
– Contar con un mapa de Medios y comunicadores y buenas cosas para comunicar.
– Saber qué le interesa al Medio y al periodista (no es lo mismo contactar a uno que a otro, aún dentro del mismo Medio).
– Saber que nada sustituye al contacto humano. Hay que tener una buena historia, bien contada y adecuada al Medio”.
– Ayudar al periodista a “razonar” lo que le estamos comunicando.
Saber que los Medios y los periodistas
– Compiten por el tiempo del público y quienes quieren hacer llegar un mensaje compiten por el tiempo de los Medios
– Buscan noticias, pero cada vez es más necesario contar historias humanas.
Y preguntarse
– ¿Queremos ser noticia o parte de la noticia?
¿Qué ves, qué ves cuando me ves…?
Cuando vamos a comunicar algo, hay que “…mirar con óptica propia, al menos, lo que se hace, y pensar ¿Me gustaría ver / leer / escuchar esto? ¿Y al Medio? ¿Y al público?
Y hacer como hacen los periodistas:
– Explorar las características del Medio
– Extraer datos
– Procesarlos
– Controlar su calidad (chequearlos)
– Leer y analizar para, sólo luego,
– Emitir el mensaje
Vení, charlemos, sentate un poco…
Con entera naturalidad, con espíritu crítico en la mejor acepción, Fernández dejó caer como al pasar unos consejitos, muy en el sentido de la picazón del cronista:
– “Sería bueno compartir entre las organizaciones sociales información y know how a este respecto…
– Hay que mantener una actitud proactiva, teniendo como punto de partida la elaboración de una estrategia; resistiendo la tentación de la actitud pasiva.”
La charla culminó con una frase destinada a levantar el ánimo de los responsables del tema en cada organización

“La relación con los Medios es compleja, de tensión permanente, y pese a una buena planificación, todo puede salir mal”.
Y una linda check list:
1. Conocer el mapa de los medios
2. Conocer la interna de los medios
3. Tener contactos arriba y abajo
4. Anticiparse con trabajo en tiempos de paz
5. Entender que la de los que queremos comunicar y la de los comunicadores son veredas distintas
6. Definir objetivo y estrategia de comunicación
7. Reaccionar a tiempo y con criterios ajustados a la ocasión, al medio y al periodista
8. Transmisión clara del mensaje y ajustada al medio
9. Paciencia
10. No alterarse por consecuencias no deseadas: ver la magnitud y analizar la mejor estrategia
Cuando me puse a pensar en la crónica, lo primero que me vino a la cabeza fue el título, y ahora sé por qué. El decálogo final define una especie de Mandamientos, la mayoría de los cuales valen tanto para tratar de conquistar la atención de los Medios, de una pareja o de llevar a cabo con éxito cualquier emprendimiento; y la charla toda destiló sentido común, además de expertis. No tengo excusa de ese nivel académico para los subtítulos: responden al afán juguetón del cronista, que ha hecho de su vida un continuo “cantar, y cantar y cantar la alegría de ser un eterno aprendiz”.

Para cerrar, como cada mañana, doy gracias.
– A la Vida, por darme el día que les relaté, el de hoy, la oportunidad de ser parte de SaludArte y de las otras organizaciones en las que puedo ser, dando y recibiendo, y tantas otras horas, personas y cosas maravillosas.
– A Nelson y a los que fueron, por hacer posible ese paréntesis para recibir algo muy bueno y ofrecer lo poco que uno tiene.
– A ti, por llegar hasta acá leyendo. ¡Feliz primavera!

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